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02 septiembre, 2026

Bruno del Pino anticipa un Madring al límite: «Es como si Yeda y Mónaco hubieran tenido un hijo»

Bruno del Pino anticipa un Madring al límite: «Es como si Yeda y Mónaco hubieran tenido un hijo»

El piloto español de Fórmula 3 destaca la exigencia técnica del nuevo circuito madrileño, cuyo diseño obligará a pilotos e ingenieros a buscar el equilibrio entre velocidad, precisión y puesta a punto.

Madring afronta la recta final antes de acoger, del 11 al 13 de septiembre, el Gran Premio de España de Fórmula 1. El trazado madrileño ya ha superado una de sus pruebas más importantes con la celebración de dos jornadas de test de Fórmula 3, en las que participaron 30 pilotos y diez equipos sobre sus 5,4 kilómetros.

Entre ellos se encontraba Bruno del Pino, piloto español de Fórmula 3 con Van Amersfoort Racing. Tras rodar por primera vez en el nuevo circuito, Del Pino definió Madring en una entrevista concedida a SoyMotor.com como si «Yeda y Mónaco hubieran tenido un hijo». Una comparación que resume la combinación entre la velocidad del trazado saudí y la precisión que exige competir cerca de los muros, característica del circuito monegasco.

Más allá de su espectacularidad, Madring presenta un elevado nivel de dificultad técnica. Sus cambios de dirección, los ángulos ciegos, los pianos y las variaciones del firme obligan al piloto a mantener la concentración durante toda la vuelta. Del Pino destacó especialmente las curvas 4 y 5, situadas antes del túnel y de la subida de Las Cárcavas, una zona que describió como «un embudo muy difícil».

En este sector, la trayectoria más rápida obliga a utilizar los pianos y a desplazar parcialmente el monoplaza fuera de la línea principal. La precisión será determinante, ya que una pequeña diferencia en la entrada puede condicionar la salida de la curva y la velocidad con la que se afronta el siguiente tramo. Además, al tratarse de un asfalto nuevo y con poco caucho acumulado, los pilotos deberán adaptarse a una pista cuyo nivel de agarre evolucionará conforme avance el fin de semana.

La Monumental condicionará la puesta a punto

Uno de los mayores desafíos será la curva 12, conocida como La Monumental. Con 547 metros de longitud y un peralte máximo del 24 %, está llamada a convertirse en la imagen más reconocible de Madring. Su dificultad no dependerá únicamente de la velocidad, sino también del esfuerzo físico prolongado y de las fuerzas que soportarán el piloto y el monoplaza durante su recorrido.

Del Pino explicó que la compresión generada en esta curva provoca que el fondo del Fórmula 3 llegue a rozar repetidamente el asfalto. Para reducir ese fenómeno, conocido como bottoming, los equipos deben aumentar la altura del coche respecto al suelo. Esta solución evita contactos excesivos, pero también puede reducir la eficacia aerodinámica del monoplaza y, por tanto, su capacidad para generar carga mediante el efecto suelo.

La Monumental influye así en la configuración global del vehículo. Los ingenieros tendrán que encontrar un compromiso entre proteger el fondo, mantener la estabilidad en el peralte y conservar el rendimiento aerodinámico en el resto del circuito. Una única curva puede acabar condicionando buena parte de la puesta a punto.

Las conclusiones obtenidas con los Fórmula 3 no pueden trasladarse directamente a la Fórmula 1, debido a las diferencias entre ambos monoplazas. Sin embargo, los test ya han mostrado que Madring exigirá capacidad de adaptación, confianza y un trabajo técnico especialmente preciso.

El nuevo circuito madrileño no destacará únicamente por su carácter urbano o por la espectacularidad de La Monumental. Su combinación de velocidad, curvas complejas y compromisos aerodinámicos promete poner al límite tanto a los pilotos como a los equipos desde la primera vuelta.