La llegada de la inyección electrónica, en sustitución del carburador, es el primer cambio notable en la KTM desde los tiempos en los que se abandonó la ganadora LC8 950R bicilíndrica para regresar al propulsor monocilíndrico. Con la inyección, la KTM se vuelve más potente, alcanzando ya los 68 CV a un elevado régimen de giro, que puede llegar a las 11.000 rpm. Es más eficiente y consume algo menos, por lo que reduce la capacidad de combustible, y eso permite que sea algo más ligera. Todos estos cambios funcionan a la perfección y Sam Sunderland obtendrá una cómoda victoria en 2017. Con esta unidad, el piloto de Manresa Gerard Farrés logró una victoria de etapa y subió al podio final en la tercera posición, su mejor resultado en el Dakar.
Gerard Farrés (Manresa, 2 de agosto de 1980) es uno de los pilotos españoles más destacados de la generación posterior a Roma y Coma. Destacó en el enduro; fue Campeón del Mundo Junior 250 en 2000 y tres veces ganador de los ISDE Junior con el Equipo Nacional, además de ganar en cinco ocasiones la Baja Aragón.
Ha competido en once ediciones del Dakar, con diferentes marcas y con material de diverso nivel, pero su mejor momento llegó en el tramo final de su carrera dakariana, pilotando una KTM dentro del equipo español Himoinsa Racing Team, una estructura de equipo privado capitaneada por Miguel Puertas, durante los tres años que estuvo activo “Farreti” consiguió estar siempre en el Top 8 de la carrera, con el tercer puesto de 2017 como mejor resultado personal. Logró además dos victorias de etapa en los años 2017 y 2018. En 2019 abandonó la categoría de motos para participar con los SSV, logrando acabar en dos ocasiones en segunda posición.