Tras la positiva experiencia alcanzada en la anterior edición con Josep Lluis Steuri, Alfer regresó al Rally Dakar en 2003 - que en esta ocasión acababa en Egipto -, pero esta vez tuvo al castellonense Arturo Casanova como piloto. Se repitió el mismo esquema que tan bien había funcionado en 2002, la base mecánica Rotax de 653 cc, afinada y mejorada para intentar aspirar a un buen resultado. De hecho, Alfer lo consiguió, porque Casanova se movió regularmente entre los 50 primeros de la tabla y logró llegar a la meta de Sharm El Sheikh en 45ª posición, lo que mejoraba el resultado del año anterior.
Arturo Casanova, piloto de Benicarló (Castellón), afrontó la prueba africana del 2003 con la evolución del prototipo Alfer pilotado el año anterior por Josep Lluís Steuri.
Fernando Prades (Pikolo) mejoró las prestaciones consiguiendo una moto más rápida y fiable.
Siempre con una estructura como equipo privado y poniéndole todas las ganas e ilusión, para afrontar el exigente recorrido africano, logrando un resultado espectacular, finalizando en una meritoria 45º posición.